Me habia quedado en el martes. Fueron mis primeras clases solo, y con el grupo de estudiantes que mejor saben hablar (si bien no son ninguna luz, comparados al resto podrian ser Cervantes), clases que deberian haber continuado por la tarde, pero que fueron afortunadamente canceladas. Afortunadamente ha llegado el lavarropas al liceo, asi que me dispongo a lavar la tonelada de ropa sucia que tenia acumulada desde el jueves/viernes, y mas tarde vamos con Nathalie a la universidad, donde una chilena canta poemas de Pablo Neruda. Nos encontramos también con Morgane, mi profesora del collège, y con Yolanda, la española que vive cerca de Dunkerque. Luego de alrededor de 1 hora de musica, cerramos con un aperitivo (pisco incluido), y Nathalie y yo vamos al Bommel Bar a encontrarnos con otras asistentes de inglés. Unos tres años después de no haber hablado una palabra de inglés, me veo obligado a escuchar a 3 inglesas y una americana contando sus anécdotas de la semana. Modestia aparte, no pensé que entendería tanto. Piensan ir a Brujas el finde, y les cuento mi experiencia con el tipo de la estación de La Panne, para que sean precavidas. Empiezan a irse todos (aunque apenas sean las 11), y nosotros también, Nathalie, Danielle y yo. La primera tenia un hambre voraz, pero en el país de Asterix, todo cierra alrededor de las 10, excepto un bar que vende comidas rápidas, más rápidas de lo que pensábamos. Pide una hamburguesa que para nuestra sorpresa llega en una cajita de carton y envuelta en un plástico. Sólo tuvieron que calentarla en el microondas. Caminamos hasta el liceo, ellas tienen que levantarse a las 8 al día siguiente. Para mí, es mi día libre.
El miércoles, después de desayunar y dar algunas vueltas por el liceo, voy a almorzar y se me ocurre la brillante idea de ir a Auchan a comprarme mi notebook para poder conectarme con este maravilloso mundo de la internet. Luego de pifiarle dos veces al colectivo, logro tomarme aquel que me lleva, y llego al supermercado, que esta a unos 2 o 3 km de la ciudad. Un vendedor amablemente se presta a ayudarme a elegir mi ansiada computadora, pero en el momento en que me decido, me dice que de esa ya no tienen mas, excepto la que esta en exposición "no importa, me la llevo igual", luego de lo cual, me dice que me de una vuelta por el super, que en 15 o 20 minutos esta embalada y lista. Doy dicha vuelta, y grande es mi sorpresa al volver y ver que todo sigue igual, y que incluso la gente sigue pasando y toqueteando la que en unos minutos deberia ser mi PC. El otrora amable vendedor me presenta a un colega, que es quien va a seguir atendiendome, pero luego de 10', empieza a asistir a otros clientes, por lo que, al cabo de aproximadamente media hora, la notebook sigue en su lugar. El primer vendedor, luego de unos 10 minutos mas se percata de esto, y me pregunta si fui atendido, a lo que respondo que no, y me presenta a un 3ero. Luego de pasar frente a mi nueva adquisicion, noto que hay un programa corriendo que me pide esperar 50 minutos mas! Ante mi cara de furia incontenida, el tercer vendedor me pregunta que pasa, y casi encolerizado le contesto que hace 50 minutos me dijeron que en 15 tendria mi PC, y ahora me entero por mi cuenta de que tengo que esperar 50 minutos mas. Mi furia es aplacada por una valija portanotebooks de regalo, y a los 20' me estoy largando del supermercado con cierta felicidad con mi chiche nuevo. Llego a mi cuarto y empiezo a buscar redes wifi para robar como un desquiciado, cosa que no logro. Al dia siguiente tengo que ir temprano a mis primeras clases de collège, asi que bajo a cenar y vuelvo al cuarto a dormir.
Jueves me levanto temprano para llegar a tiempo al collège, pero me levanto tan temprano que tengo todavia unas dos horas antes de empezar, asi que decidoir caminando, sin mapa alguno (DANGER!!!), pero llego perfectamente, y con 40 minutos de adelanto, en los que espero pacientemente en sala de profesores. A las 10.50 llega Morgane, y luego de hablar un poco nos vamos para el aula. Los chicos son bastante menores que los del liceo, y la disciplina que se les imparte es todavía mayor. Dos horas de embole total escuchando a los mocosos balbucear en español. Hora de almorzar. Los profesores aca tienen un salon comedor aparte, reflejo de la relacion de superioridad que se quiere mostrar aca entre docentes y alumnos. Una hora y media de almuerzo, y luego a la sala de profesores donde nos encontramos con Evelyn, que va a dar la clase que voy a observar. Esta vez es aún peor. No solo es un embole la clase, sino que la profesora tiene menos onda que pelo de chino, asi que cuando suena el timbre, huyo casi tan rapido como los pibes. Vuelvo caminando al liceo, me encuentro con algunas de las profesoras, charlamos un rato, y me voy volando al cuarto a ver si puedo captar alguna señal de internet. Nuevamente fallo, asi que tranquilamente voy a cenar y, luego de una conversacion de unos 20 minutos con Robert sobre las novedades de la casa Dumez y las mías, salimos con Nathalie y Anita a tomar algo. Deciden entrar a un restaurant completamente vacio, a pesar de que solo ibamos a por una copa de vino. El hombre se sorprende, pero igual nos sirve. Nos pasamos una hora hablando de lo desagradables que son los franceses, y pareciera que estuvieramos describiendo al dueño del lugar, que a las 10 nos echa diciendonos que tiene que cerrar. De todas formas, al dia siguiente hay que levantarse tempranito, asi que taza taza cada uno a su casa.
Hace 11 años

1 comentario:
te extrañamos Brian Hugo! ajaj
Espero q andes muy muy muy por ahi! besooo y segui paseando!
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