Hace 11 años
jueves, 25 de diciembre de 2008
Llegada a Goyimland
Llegar al aeropuerto de Charleroi fue toda una odisea. El trayecto Dunkerque-Charleroi, si bien largo, no fue nada complicado, pero la idea de ir al aeropuerto a pie fue una de las peores que tuve desde que llegué a Europa. Por suerte tenia suficientes viveres, y algunas (contadas) personas estaban todavía en la calle un domingo a las 8 o 9 de la noche. En fin, llegué y pasé toda la noche durmiendo ahí. Segundo error que se evidencio al hacer el check-in: no registrar equipaje. Me confiscaron el jabon, el shampoo, el desodorante y, mas importante aún, el foie gras que Julio me había pedido. El viaje en sí, por el contrario, fue super tranquilo y rápido (llegamos 20 minutos antes de lo previsto), no así el de Julio, que llegó 20 minutos tarde y sin las valijas, que quedaron en Fiumicino. Llegamos tipo 14h. al hostel, dejamos las cosas y a caminar por Madrid. Fuimos a Atocha, donde está el Museo Reina Sofía, y bueno, la entrada por 3€ nos convenció de entrar, aunque realmente los museos de Madrid no son la gran cosa (pero si son bastante baratos). Seguimos caminando y llegamos a la Puerta del Sol, lugar céntrico por excelencia, repleto de personas que iban a los centenares de negocios (principalmente El Corte Inglés) a comprar sus regalos de Navidad. Julio aprovechó para reponer parte de su vestuario que perdieron nuestros hermanos los tanos, tanto en El Corte Inglés como en Zara, que en España es como una plaga de ropa no-cara. Volvimos al hostel, no recuerdo que cenamos, y fuimos a dormir.
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