Martes tranquilo. Martes de vagancia. Por la mañana fiaca, fiaca, y un poco más de fiaca hasta la hora del almuerzo. Por el año nuevo chino, prepararon comidas "especiales", lo cual siempre es bienvenido. Lamentablemente, el almuerzo tuvo que durar poco debido a la proximidad del partido de Del Potro (si hubiera sabido que iba a recibir tal paliza, ni me calentaba en volver a casa a verlo).
Dejé a lavar la ropa y me fui a la sala de profesores, donde Silvia y Laure, frente a mis actitudes del día anterior (en el que dejé ir a dos alumnos que se sintieron "insultados", lo que básicamente se debió a una mala interpretación del español de su parte), me sugirieron simplemente "hacer lo mejor que pueda y reirme de las burradas que dicen los chicos", el conformismo en su máxima expresión.
Las dos clases fueron, básicamente, mediocres. No había pedido un trabajo muy difícil realmente, pero estos chicos están llenos de sorpresas, y ante mi perplejidad por lo burdo de la mayoría de sus presentaciones, osé preguntar "¿les dan trabajos para hacer seguido?" a lo que respondieron con un rotundo "NO". Decidí darles una segunda oportunidad para reivindicarse, veremos qué tal lo hacen dentro de dos semanas.
Volví a buscar mi ropa, intenté seguir mi búsqueda de material sobre el PRN (aún infructuosa), hasta que se hizo la hora de la cena, y luego de volver a "casa", donde me encuentro desde hace ya 4 horas y media. Mañana el día se perfila espléndido: no hay clases, voy a buscar la bicicleta que me prometió Michel (profesor de plástica del collège), y a la casa de Mónica (la argentina) a comer empanadas, después de 4 meses!!
Hace 11 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario